
Hay lugares en los que la noche se desgarra
para frágiles muchedumbres
de estirpe desesperada.
La transparencia de la carne
en su vasto territorio de angustia
donde las flores se rompen a cada hora
en un sol níveo discordante con el azul del polvo.
Deambula en el balbuceo
el rictus de un niño frente al señor de la guerra
mantiene entre sus dos manos un libro
y sus papeles de huérfano
en la danza de la muerte apresurada.
Desnudo, el acto suspendido de la nada
hábitos negros
y sus ojos cuestionando al mundo,
la mirada limpia, clara
es grafía comprimida a la memoria.
Franja de sombra endeble, para su fuego impúber
garabato sin raíces
en el tímpano de los disparos.
Llanto,
la rebelión que estalla contra el granito de la historia
del párvulo que cambia el eje de una rosa.
Clamor contra la anemia del viento.
Solo.Deshabitado.Desolado
en la tormenta del equinoccio de la pólvora
bajo un cielo que vomita metralla
por el quebranto de las estrellas.
para frágiles muchedumbres
de estirpe desesperada.
La transparencia de la carne
en su vasto territorio de angustia
donde las flores se rompen a cada hora
en un sol níveo discordante con el azul del polvo.
Deambula en el balbuceo
el rictus de un niño frente al señor de la guerra
mantiene entre sus dos manos un libro
y sus papeles de huérfano
en la danza de la muerte apresurada.
Desnudo, el acto suspendido de la nada
hábitos negros
y sus ojos cuestionando al mundo,
la mirada limpia, clara
es grafía comprimida a la memoria.
Franja de sombra endeble, para su fuego impúber
garabato sin raíces
en el tímpano de los disparos.
Llanto,
la rebelión que estalla contra el granito de la historia
del párvulo que cambia el eje de una rosa.
Clamor contra la anemia del viento.
Solo.Deshabitado.Desolado
en la tormenta del equinoccio de la pólvora
bajo un cielo que vomita metralla
por el quebranto de las estrellas.







